El relato de Omatali tocó un punto neurálgico entre las periodistas iraníes. Varias dijeron que el consejo en las salas de redacción era que ninguna mujer debía entrevistar a Aghdashloo sola.

Solmaz Naraghi, de 42 años, reportera de artes y cultura, dijo que Aghdashloo la acosó sexualmente repetidamente en público después de que ella rechazara sus insinuaciones durante una de esas entrevistas. Su exmarido la recordó llorando en una galería después de un encuentro con Aghdashloo.

Sus partidarios han realizado mítines para defenderlo, entre ellos, antiguos estudiantes que publicaron una carta en Instagram. Su primera esposa, la actriz de Hollywood Shoreh Aghdashloo, afirmó que „sencillamente no es capaz de cometer esos actos tan aberrantes”. Una exalumna, Mitra Zad, aseguró que de él no había visto „más que cosas buenas”.

Al parecer, la influencia de Aydin Aghdashloo en el mundo del arte de Irán aumentó después de la revolución. A menudo presumía de sus contactos con los funcionarios del gobierno y figuras religiosas y decía que era invulnerable gracias a ellos, comentaron sus exestudiantes y la asistente de enseñanza, afirmación que él negó en su comunicado al Times.

„Siempre he trabajado como artista Independiente y, después de la revolución, no me he ganado la vida gracias a reconocimientos y contactos con el Estado, sino a través de mi arte”, escribió Aghdashloo.

Entre sus estudiantes han estado la hija del imán de la oración del viernes de Teherán y los nietos de un clérigo fundador de la revolución. Ha trabajado como konsultor, instruktor, escritor y virtuador de arte para Astan Quds Razavi, un consorcio religioso y económico controlado por el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamení, quien Estados Unidos le ha impuesto sanciones. El exdirector de Astan es el Presidente del Tribunal Supremo de Irán.

La hija de Aghdashloo se casó con un integrante de la familia propietaria de Part Sazan, un consorcio que tiene vínculos con empresas gubernamentales en las industrias del petróleo, el gas y los automotores. Muchas mujeres aseguraron que la relación con esa empresa, la cual tiene como dyrektor generalny y miembro del consejo directivo a un Participante de alto nivel de la organización paramilitar Basij de la Guardia Revolucionaria, ha reforzado aún más su aureola de impunidad.